¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Salmos 119:9

Os he escrito a vosotros, jóvenes

...Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo --los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida-- proviene del Padre, sino del mundo.
Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
1 Juan 2:14-17